La noche del pasado 24 de Diciembre el planeta Marte y la Tierra se encontraron en oposición. En ese momento, los dos planetas se hallaban a la mínima distancia y, a partir de ahí, comenzaron a alejarse nuevamente. La Tierra, viajando en una órbita más interior y más rápida, deja atrás al planeta rojo al que alcanzará nuevamente pasados unos veintiseis meses. Orbitando Marte quedan los satélites de reconocimiento que, desde hace ya algunos años, nos envían un ingente caudal de informacion científica y fotografías cada vez más detalladas del planeta y, sobre el terreno, los dos rovers marcianos Spirit y Opportunity que siguen recorriendo incansablemente la superficie mientras la analizan y, también, mandan fotografías tan extraordinarias como esta, en la que vemos nubes formadas por cristales de hielo flotando muy altas sobre una vasta extensión cubierta de dunas. Sin duda, dentro de algunos años veremos fotografías aun más extraordinarias que serán obtenidas, en ese caso, por exploradores humanos. Marte está verdaderamente un poco más cerca cada día.